El Cuy, en “El Comercio”, sección Luces, domingo 6 de agosto de 2017

Un clic en la imagen y la ves con mejor definición. En cuanto al día de hoy, 6 de agosto, se celebra la batalla de Junín, las primera de las dos batallas decisivas para que los patriotas vencieran al ejército realista y los españoles tuviesen que admitir que habían perdido sus colonias en el continente americano. Pero eso fue en 1824, y nuestra aventura ocurre casi 80 años antes. A mitad de camino entre Junín y la época que visitan el Cuy y Humberto, ocurrió el levantamiento de Túpac Amaru II. en 1780. La mentalidad general de la gente, conforme retrocedemos en el tiempo, no era independentista. Esta fue una idea que tardó su tiempo en germinar, pero el amor a la patria, a la tierra, al país, sí estaba y se manifestaba en algunas personas de mentalidad avanzada. Si saben de alguno en la primera mitad del siglo XVIII, me pasan la voz y lo sumamos a esta aventura…

43 comentarios

Archivado bajo El Diario del Cuy

43 Respuestas a “El Cuy, en “El Comercio”, sección Luces, domingo 6 de agosto de 2017

  1. Oswaldo Chacho D'Acevedo

    La pucha, este episodio tiene mucho para desmenuzar. Será una semana entretenida. Por ahora, lo que le digo al cuy es que lo que siente no es amor, sino (disculpen el peruanismo) arrechura. Que tenga cuidado, pues el sexo ofusca.

  2. sandovAL ALvarado

    De acuerdo con Chacho, y lo más curioso es que lo ùnico que le ha visto el Cuy a la tapada ha sido el ojo… y si lo que se esconde más allá de ese ojo no es un rostro agraciado???.

  3. Oswaldo Chacho D'Acevedo

    sand, en este punto tenemos que aceptar la dirección del autor… asumamos que es un hembrón.

  4. Mientras menos se ve más se desea?.

  5. Oswaldo Chacho D'Acevedo

    la mirada que le da la virtuditas al cuycito es matadora… eso está claro… es de uno coquetería e interes sin igual… el cuy se “enamora’ de esa mirada y esa promesa. claro, el cuy puede que termine pateado quiruma (un tronco muy duro y pesado). a menudo las mujeres (de hoy en día) nos dicen que si ellas nos dirijen la palabra o nos dan una mirada, no quiere decir que estén interesadas en nosotros los hombres; pero nosotros, los hombres, creemos que esas miradas o palabras son una invitación al “amor” (o a algún rincón oscuro) … y es que las mujeres son de venus y los hombres son de marte; el cuy, a mi, me parece de mercurio (recontra caliente) 🙂

    Como diría la filósofa Cindy Lauper: “Las chicas sólo quieren divertirse”

  6. Oswaldo Chacho D'Acevedo

    mmm… hay algo que yo tampoco entiendo bien (como no lo entiende el cuy): humbertito parace reclamarle al cuy: “tan pronto te has vuelto a enamorar?”, pero yo no recuerdo ningún enamoramiento reciente del cuy… o sí?

  7. La Necia

    es que entre enamorarse una vez a las quinientas (humberto) y tooooodas las veces que se enamoró cuy (soltero o casado)…

    en todo caso, humberto se refiere a que acaba de llegar y ya, en cuestión de nada, encuentra al cuy con la noticia de que está perdidamente enamorado de una tipa a la que solo le vió un ojo 😖 y que se ha olvidado de la razón principal de su viaje al pasado: un terremoto que, ya sabemos, hizo mucho estropicio

  8. sandovAL ALvarado

    Pero, no había inicialmente ninguna razón o misión en este viaje al pasado. Simplemente, el cuy se concentró mucho en un libro y desapareció a esa época, ante la mirada incrédula de su nieto. Humberto, ha ido allí para rescatarlo

  9. La Necia

    … pero ahora ya sabemos que el cuy tenía una razón para revisar ese momento histórico en particular…

  10. La Necia

    ¡pelito! su curiosidad lo llevará a buscar a su abuelo y a su tío y… ¡tendrán que salvarlo del terremoto de las patas!

  11. Oswaldo Chacho D'Acevedo

    Si se sabía, o se intuía. El Cuy revisó los libros en el momento de la tragedia de los huaicos de este verano pasado y la gran solidaridad humana que afloró entonces. Encontró que también hubo una desgracia en la colonia, y le impresionó tanto, que se ha transportado allá. Recuerdo que comentamos al respecto del terremoto.

  12. jajajaaa es verdad, Chacho, lo de la arrechura, pero a veces por ahí también comienza el amor, no siempre se pueden trazar líneas divisorias

    ahora, alguien me puede explicar por qué los comentarios de Chacho, juanluisf y los míos aparecen con una equis, o más bien aspa, dentro de un cuadradito, y al reto sí se le ve su foto normal? (al menos es como se ve en mi computadora)

  13. Sand, no sé si al Cuy le importe tanto el resto del rostro, cuanto el resto de María Virtudes toda, imagínate, hay que apostar a ganador, ya ves que Alianza está por campeonar… 🙂

  14. Necia telépata, estoy pensando en Pelito, pero no sé si pueda viajar en el tiempo. Ocurre que ese es un don, y por ejemplo Anita, la mamá de Pelito, no lo tiene, ni Chutito, Cutito, Tito…

  15. de hecho, Sand. Pero creo que no es solo que no se vea, sino que se insinúa, por ejemplo un escote puede mostrar apenitas y ser terrible 🙂

  16. irrefutable la filósofa, Chacho. Es lindo que quieran divertirse (pero no tanto como “solo”, pes!!)

  17. eso es, Necia, eso, eso, eso…

  18. cierto, Sand, no se explicitó el interés del Cuy en ese libro, pero es que todos andábamos tras las ocurrencias de Pelito, y el caso es que el viejo abrió la aventura…

  19. sandovAL ALvarado

    Normalmente, se dice que los dones se saltan siempre una generación y es la siguiente la que los hereda.

  20. Oswaldo Chacho D'Acevedo

    Yo me inclino a querer que pelito no se entrometa. Ya le aparecerá algún otro don (o no)… como el don de la invicibilidad, que lo adquiere después de comer un hongo alucinógeno inca.

  21. ¿franco, Sand? eso parece una venganza intergeneracional de la naturaleza. según ortega y Gasset las generaciones duraban un aproximado de 12 años, pero, claro, actualmente todo se ha acelerado y ahora me parece que por lo menos cada 6 años ya la cota es muy distinta, ¡qué diferencia con el siglo XVIII! en esa época las generaciones parece que eran cada 24 años, por lo menos.

    ahora, tú no hablas de número de años sino de generaciones abuelo-padre-hijo, conforme a la cual no le tocó a los hijos del Cuy, pero podría tocarle a sus nietos… entonces, pelito… (eso me pone en un aprieto, vamos a ver qué pasa)

  22. chacho, me acerco a ese sentir, me temo que pelito es muy fuerte, atractivo, y podría robarle cámaras al mismísimo cuy y entonces cambia la película. ahora, eso que dices de que se pueda volver invisible, es recontra atractivo. el alucinógeno no sería inca, sino amazónico, me parece que en la amazonía destacan más por su conocimiento de plantas maestras. no sé si los incas, pero al menos los pacos (curanderos) cusqueños son más bien opuestos al trabajo con plantas que alteren los estados de consciencia. la lectura de la coca, por ejemplo, no tiene que ver nada con las visiones que pueden desatarse con la ingesta de wachuma (san pedro, costeño) o esa yunta entre la ayahuasca y la chacruna (selva), por no mencionar al toé, el tabaco y otras plantas que no manyo, pero existen… en cuanto a los hongos, en México los trabajaron bastante, trabajan aun. en el norte peruano, leí que en el pueblo de tembladera hasta hace unos años todavía trabajaban (tal vez hasta ahora) con unos caracoles poderosísimos, pero es que, claro, vivían en el san pedro, así cualquiera (pero ni tanto, cualquiera manca, ahí es mejor tener un guía)…

    me extendí y mañana debo madrugar. buenas noches 🙂

  23. Oswaldo Chacho D'Acevedo

    volviendo nuevamente al amor y sus vericuetos. pensando un poco más, creo que lo que siente (o sintió) el cuycito fue lo que se llama “amor a primera vista”, y, al parecer, fue correspondido por la virtuditas (qué mal gusto) y es que el problema con el amor, es que es una de las palabras más trastocadas que existe en todo lenguaje. ya decía el filósofo miguel bosé, en su clásico ensayo titulado Teorema amor, que es difícil hablar de amor; es decir, creo que es justo decir que lo que siente el cuy es un amor… uno de los tantos amores que somos capaces de sentir, aquel que pide un beso apasionado, un toqueteo desordenado, una lujuria, una angustia un sentir que el peligro no importa si es que el cuerpo caliente de la virtuditas está ahí para justificarlo todo.

    pero hay otros muchos amores y, eso, mis amigos cuyeros, es un problema.

  24. Orlando

    Ha muerto el Goyo Martínez y la literatura peruana se encuentra de luto.
    Lo conocí en San Marcos, era amigo y colega de Luis Fernando Vidal a quien visitaba y yo estaba justo en el lugar y momento preciso.
    A propósito y coincidente con los comentarios de la entrega de ésta semana, recordé un texto de su libro “Crónica de músicos y diablos”:
    “Desde la primera vez que la vio, un 12 marzo de día, claro y con sol, Felipe Guzmán perdió los estribos de la ponderación y se quedó con el corazón en la boca, colgado de las milflores de Teodolinda Arenaza. Ella por su parte no se explicaba de dónde y por qué le había brotado ese antojo repentino de comer con su mano. Lo único que recordaba veladamente era el atisbo de una mirada azul y melancólica que la dejó con la aguja suspendida en el sopor de después del almuerzo. Entonces había sentido como nunca el cominillo del comejen, pero en lugar de aflojar las cuadernas de la templanza para desahogarse ella sola por su cuenta y riesgo, Teodolinda Arenaza prefirió abordar de manera directa la contingencia de una realidad palpable. Clavó la aguja en el bastidor del bordado, se quitó el dedal y con una sonrisa de dientes impecables le abrió el camino a Felipe Guamán.”
    Fin de cita textual, lo dejo ahí. Lo que sigue es de los textos más citados y antologados de la literatura erótica peruana, los invito a leer al Goyo, que se nos fue ayer, una pena.

  25. Oswaldo Chacho D'Acevedo

    Vaya, una lástima. Confiezo que nunca supe de él, pero ahora que voy a Lima, buscaré, parsa comprar, un par de sus libros. Se aceptan recomendaciones.

  26. La Necia

    contigo en el dolor, chacho #2. perder un amigo es cosa seria. yo me quise ir tbn cuando se fue mi mejor amigo… pero… esos dos parecen florentino ariza y fermina daza del gabo 😖

  27. La Necia

    y…. luis fernado vidal, el escritor, ¿no murió ya hace tiempo? me refiero a luis fernando vidal mendoza

  28. Orlando, la partida de Goyo me ha dejado sin habla. No la sabía, yo estaba informando en Facebook de la partida de Rius y de pronto entró un comentario sobre la muerte de Goyo. Trabajamos en la revista Marka y en El Diario de Marka. Varias veces le hizo cherrys al Cuy en sus columnas, aun varios años después, desde Caretas y La República. El fragmento que traes nos pone ante su literatura, sabrosa y con el filo de los cuchillos en el desierto. Fácil, Gregorio puede ser el mejor escritor de la raíz negra de nuestra peruanidad (bueno, afroperuana, para el que así lo prefiera, aunque el hombre también tenía su buena proporción andina), y mira que los ha habido varios y capos. ¿De qué parte es un pasaje en que habla del rencor y dice que “es como masticar arena”? Capo. Sus años finales, y que fueron no cortos, los pasó en EEUU. Decían que había hecho un matrimonio con una gringa ricachona. No sé si era chisme, pero él escribió algo de eso y dijo que la había convencido “en el ring de las cuatro perillas”. Es gracioso, y más que gracioso, cunda, y peruanísimo.

  29. Orlando

    Chacho, de Gregorio Martínez son recomendables todos sus libros, pero empecemos por una de sus más celebradas crónicas: “Travesía de extrabares” que puede servir de guía de bares para tu próxima visita. Se puede leer aquí: http://www.casadelaliteratura.gob.pe/wp-content/uploads/2015/12/Gregorio_Martinez_-_Travesia_de_extramares.pdf

    Necia, el Goyo no era mi amigo, pata, chochera, lo conocí en los 80s cuando venía de visita a Lima y ya residía en los EEUU, pasó por San Marcos a recoger proyectos que presentaría a las “financieras” (jerga de ONGs) gringas. Luis Fernando Vidal le encargó un proyecto de la escuela de bibliotecología, en esa ocasión me gané con su conversa. Fernando Vidal falleció atropellado por una combi asesina el año 1993.

    Juan, no recuerdo el pasaje que mencionas sobre el rencor en la obra del Goyo, recuerdo que lo leía en Marka y La República, en los últimos días, a raíz de su muerte, se cuentan varias anécdotas graciosas sobre él, sin duda todo un personaje.

  30. Orlando, supongo que es en Canto de Sirena, pero no estoy seguro. Recuerdo que en un relato había un negro que viajaba en su burro acompañando a una negra que hacía lo propio sobre el suyo, y esta le contaba lo canalla que era su marido con ella, a lo que el negro acompañante decía no puede ser, comarita, así había sido mi compare, qué mal… Entonces, la negra le preguntaba, compare, ¿una vengadita? Y zas!, el negro ahí, tiraban a un costado de su camino. Más allá la negra volvía con su rollo y otra vez el negro se indignaba con el compadre, así que, juá, otra vengadita. Siguen cada uno en su animal y la negra otra vez comienza a rajar del ausente, hasta que termina preguntando, compare, ¿otra vengadita? Y el negro responde, no, comare, ya se me acabó el rencor.

  31. Oswaldo Chacho D'Acevedo

    Orlando; leí inmediatamente el la Travesía extramares y la disfruté bastante. Una crónica deliciosa que me dio algo de luz en de la vida de Martín Adán, de quien sé poco, tan poco, que lo único que sé es que fue un gran poeta, respetado y querido por todos, y que vivió los muchos años de su vida en reclusiones voluntarias en hospitales psiquiátricos y de reposo mental.

  32. Orlando

    Por las dudas, esas que si uno las deja pasar, tormentosas crecen; he releído “Canto de sirena” y no he encontrado la referencia a la “vengadita”. A lo mejor, Juan -arriesgo-, lo escuchaste contar al Goyo en una redacción o un bar de esa travesía de extrabares.
    Chacho, Martín Adán es, sin duda, todo un personaje. La suerte me acompañó cuando me tocó como profesor el ilustre puneño, historiador y bibliotecario Ricardo Arbulú, quien, por esas cosas del destino, como estudiante pobre, recibió el apoyo de los amigos, uno de ellos era el hijo del director del manicomio, el Dr Caravedo, quien lo contrató como secretario y le asignó un cuarto en el nosocomio que dirigía, compartió ambientes con Martín Adán y le dieron el encargo especial de cuidar al poeta de si mismo, como resultado se cultivó una amistad que llevó al poeta a declarar a Arbulú como su hermano.
    Rafael de la Fuente Benavides era descendiente del general Benavides y poeta maldito que escribía en servilletas, envolturas de cajetillas de cigarros y cualquier soporte donde plasmaba su arte poética. Arbulú y Mejía Baca, el editor, reunieron esos poemas y escritos dispersos de distintas épocas y los donaron a las bibliotecas de la universidad del Pacífico y la Pucp.
    Cuándo llegas a Lima, Chacho? Viene la necia también?

  33. La Necia

    no. la necia no va. no tiene mi permiso 😕

  34. La Necia

    recuerdo aquello de la venganza de distinta manera. los compadres iban en una carreta y la comadre fue la que a la que después se le pasó el enojo y ya no quiso vengarse más… hum…

    recuerdo otra, también de compadres que van juntos por los caminos y el como el compadre dice que teme que la comadre grite si él le hace algo, ella lo anima diciendo que está ronca

    y otra en que el papá le dice a su hija que escriba una carta que le dictará, dirigido a un conocido con el que tenía problemas. en el dictado usa la palabra “miera” muchas veces y luego le pide a la hija que lea lo escrito para determinar si estaba bien la carta. después de escuchar a la hija, le dice, “quítale un poco de miera”

    … nomás que no recuerdo a qué libro pertenecen… 😯

  35. ese es el libro, Necia, lo ubiqué por el ‘miera’. ¿no te suena, Orlando? lo que no atraco, Necia, es que comadre pidiera Chepa, no solo no coincide con mi recuerdo sino que normalmente el hombre se agota antes que la mujer.

  36. Orlando

    Tantos años de experiencia como bibliotecario y todavía no aprendo a desconfiar de las referencias brindadas por los usuarios!
    Se trata de otro autor. Juan confundió al Goyo Martínez con Antonio Gálvez Ronceros y su obra “Monólogo desde las tinieblas”.
    “Un negro iba contando a otro negro un percance que había tenido. Decía:
    -Y te juro que me diuna cólera, ay peruna cólera que no se me pasaba.
    -Oye, ¿y cómo e la cólera? -dijo el otro.
    -La cólera e como mascá piera, como mascá arena…”

  37. Orlando

    “Por un camino solitario iba una negra montada en una burra: tus, tus, tus, cuando de repente “Ay, Jesú” gritó la negra dando un brinco junto con la burra: de las chacras vecinas había entrado en el camino un negro montado en un burro. Pero en seguida la negra se dio cuenta que era su compadre y abanicándose con la mano al mismo tiempo resoplando, le dijo:

    – Qué suto mia dao uté, compaire.
    – Hola, comairita, cómo etá uté

    Y montados sobre sus animales se fueron juntos por el camino

    – Compaire- dijo más adelante la negra mirando al negro por el rabillo del ojo-, el camino ta solito.
    – Ujú – dijo el negro sin mirarla.

    Siguieron avanzando y la negra nuevamente habló:

    – Compaire, yo le tengo miedo a uté
    – ¿Ujú? –dijo el negro, esta vez también sin mirarla.

    Al llegar donde el camino trazaba una curva prolongada, la negra volvió a hablar:

    – Compaire, uté me quiede tumbá

    Entonces, el negro la miró y le dijo:

    – Comairita, si yo la tumbo en ete camino, ¿uté grita?
    – No, compaire, porque hata ronca etoy.”

  38. ¡Eso, Orlando! Gracias (y sorry por la descaminada)

  39. Orlando

    De nada Juan. No problem, ni te imaginas la cantidad de anécdotas que se generan en las bibliotecas, jajajajaja, el cliente no siempre tiene la razón.

  40. La Necia

    chachito 2, los relatos que mencioné, ¿pertenecen al goyo o yo tbn ando confundiendo las cosas?

  41. Orlando

    Necia, “Miera” es de Gálvez Ronceros, encuentras el cuento en el siguiente enlace: http://blogs.up.edu.pe/nubes/textos-de-discusion/antonio-galvez-ronceros-%C2%A1miera/
    El cuento que mencionas de los compadres que se encuentran en el camino y la ronquera, también es de Gálvez Ronceros.
    El relato de la venganza o “vengadita”, es impreciso y tiene distintas versiones sobre el mismo motivo. Se encuentran en la red sobre todo en forma de chistes y la mayoría concluye con la frase: “Comadre: pero ya no me queda ni una sola gota de rencor”.

  42. Hola amigos

    Aquí después de varios días. Leyendo y releyendo sus comentarios. Los disfruto y los gozo.

    De Goyo recuerdo: Cuatro cuentos eróticos de Acarí.

    Sobre todo ese donde una mujer casada engañaba carnalmente a su marido quien a pesar de sus celosos cuidados era burlado vilmente en la misma cama matrimonial estando el, su mujer y el amante, quien merced a la delgada pared de la habitación el amante entraba a la mujer del compadre a través de un hoyo de tabiquería.

    Excelente frase: “El amor es más rápido que 300 mil kilómetros por segundo.

    Saludos

  43. Otra

    De Gregorio Martínez recuerdo también la vez que se encontró con la edición Príncipe de Cinco Metros de Poemas. La halló nada menos que en el patio del burdel de la avenida M´xico. Compró tres ejemplares y uno se lo regaló al poeta Juan Cristóbal.

    (Chacho, tengo un ejemplar de Crónicas de Músicos y Diablos)

    Saludos.

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