Los niños invisibles en La Victoria (siglo XX) [por juan. 12 de 12]

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7 comentarios

de | septiembre 3, 2014 · 5:00 am

7 Respuestas a “Los niños invisibles en La Victoria (siglo XX) [por juan. 12 de 12]

  1. Oswaldo Chacho D'Acevedo

    Bueno, ha terminado la historia, el Cuy y Daniela ya están fuera, y hasta deben estar agradeciéndolo… ese beso es un buen escape, el buen humor y el amor lo pueden curar todo. Pero, allí queda esa violencia latente, aquella de la que sabemos y por la que siempre es poco lo que se hace (a veces no se hace nada).

    Yo, como el Cuy y Daniela, agradezco a Juan que nos haya hecho ver aquello, pero también agradezco que haya terminado.

    Me ha gustado mucho, Juan.

  2. La Necia

    miren pues a ese cuy! ¿y a cuenta de qué se ha ganado ese beso? pucha que es un aprovechado ese enana, carajo! y la cojudaza de la daniela que lo permite! debió decirle que se dajara de cojudeces! bah!

    eso es lo que me revienta de este eneno trompudo! las historias las acomodan para que -sin importar de qué vaina toque la tira- el adefesio del cuy salga medio emparejado por ahi! ah no! un día debería salir cuando menos con un lapo que lo deje carimango! jum!

    y bueee… pues se nos acabó la historia…

    gracias juan. y deveras, esta tira debería ser usada para clases de derecho penal. encaja perfectamente en varias lecturas complicadas que muuuuuchos han escrito sobre el ambiente que crea al delincuente. ya me imagino a los estudiates de leyes motivados a comprender compendios sesudos con una historia de doce tiras del cuy, bestial! se les quedaría grabado en el disco duro cerebral por los siglos de los siglos. amén!

  3. Hola

    Que bueno que en tanta dureza, en tanta desidia, en tanta traición, en tanto dolor y en tanta vida mísera, haya un espacio para el beso, aunque a necia esto le disguste. La realidad en ocasiones es más dura y no hay espacio para besos y arrumacos.

    El CUY y Daniela, fueron por un reportaje a las fauces del lobo. Lograron salir con vida y solo ya eso, merece celebrarse con más vida.

    Pero bueno las historias a cada uno le dicen lo que siente, no es que uno tenga razón y el otro no. Las historias le hablan a las personas como a estas se les antoja ver la vida. Algunos la vemos con ilusión, otros tienen la sensatez de lo racional. Algunos incluso, sueñan con algo diferente.

    Saludos.

  4. Orlando

    Tiene mucha razón Carlos, las historias le hablan a las personas de distintas maneras. Cuando vi la primera y segunda viñeta sentí que la expresión de mi cara se ponía dura, que yo también hubiera asestado el puntazo. Luego, cuando hace su aparición la abuela, con su indumentaria andina y dificultad al andar, recordé a varias abuelas que conocí criando nietos y se suavizó mi expresión. Al final, el cuy no podía traicionarse, su intención primera de aceptar acompañar a Daniela (sospecho que se ofreció) era el robarle un beso, que consiguió tras correr el riesgo de ganarse varios chuzos que supongo no esperaba. Entonces me asaltó la melodía de la canción de Fito Paez “11 y 6”, en esas estaba, medio sonriente, cuando asocié otra canción de Fito: “El chico de la tapa”, que es la continuación de “11 y 6”, en donde se narra qué paso con los niños algunos años después de cuando vendían flores en la calle Corrientes.
    Parte de la letra dice: “El chico de la tapa ayer vendía flores en Corrientes/ Después perdió a su chica en una sala en algún hospital/ Y hoy amablemente y con una gran sonrisa en los dientes, te para en la calle/ Y si no le das, te manda a guardar”
    Tal parece que Ranfañote no tienes opciones.

  5. Hola Orlando

    En la película de Buñuel: “Los Olvidados”, hay un diálogo entre dos que trabajan en un reclusorio para menores:

    -Hay que meter a todos estos niños pobres a la cárcel.
    -No. Hay que meter en la cárcel a la pobreza.

    Y ese es el camino para “liberar” a Ranfañote. Solo él, no va poder. Eso es imposible.

    No conocía esa canción de Fito.

    Saludos

  6. La Necia

    pues sí, ranfañote no tiene muchas opciones…

    ahora, ¿para dónde se va? ¿a crear un comando aniquilador de futuros pobladores de las cárceles, (los que no tienen opción)? ¿o dejamos que llegue otro fujimori a esterilizar a las mujeres de barrios marginales para matar a los futuros pobladores de las cárceles en el vientre de sus madres?

  7. La Necia

    creo que antes de llegar a esos extremos, hay otras soluciones, otros caminos que explorar

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