Fin de la segunda etapa

Hoy no sale la tira del Cuy.

A fines de mayo de 1984 ocurrió así en el diario “El Observador”, sencillamente dejó de aparecer. No recuerdo bien qué pasó. Me parece que previamente hubo algunos errores característicos cuando a uno le quieren dar vueta, por ejemplo, un día la tira no aparece en el lugar de siempre, o aparece más pequeña, o repiten una de otro día. El caso es que me dolió, pero no me sorprendió tanto.

Ahora podemos ver tranquilamente en qué se diferenció una etapa de otra: El Cuy en “El Diario de Marka” (del 13-5-1980 al 25-7-1983) y en “El Observador” (1-5 al 30-5 de 1984). Aparte de la duración, ¿encuentran ustedes características distintas entre una y otra etapa? Las etapas vienen marcadas por los medios en que se publicó. Me parece que en  el mes de “El Observador”, el Cuy siguió más explícitamente la política, en especial la del gobierno municipal de Lima a cargo de Izquierda Unida. Perdió esa distancia que había querido tener desde su propia dimensión de ser una historieta. Esa distancia le había permitido al Cuy ser como era, tratar temas sociales y personales, con sus pasiones, sueños y fobias, y desde esos espacio tener el privilegio de indagar, vagabundear, por los espacios del subconciente. Es curioso que estas libertades las tuviese el Cuy en un diario tan politizado como “El Diario de Marka”, y que en “El Observador” fuese menos osado y más, digamos, formal. Tal vez no tuvo tiempo para adaptarse bien al nuevo periódico, y menos aún para soltarse a sus anchas.

El planteamiento en “El Observador” era distinto. Quería ser un diario moderno, decente, objetivo, progresista, y contaba con periodistas idóneos para esos propósitos. En lo económico estaba sostenido por León Rupp, un empresario audaz y de dudosos escrúpulos que salió huyendo del país. “El Diario de Marka”, ya lo contamos, era singular con sus socios capitalistas de izquierda, partidos políticos de izquierda y Sindicato Único de Trabajadores de la Empresa Runamarka. Ver los locales de uno y otro podría graficar las diferencias. O ver la flota de camionetas de distribución de aquel y los carros de variada apariencia que alquilaban estos. Era como si “El Observador” vistiera de forma aparente y “El Diario…” ropa muy usada. El día que León Rupp se las picó, “El Observador” terminó. Me parece que hubo algún intento de sacar una nueva versión de “El Observador” independiente, pero ya no pudo ser. “El Diario…”, que yo había visto nacer lleno de ilusión y que fue cayendo por sus crisis internas, fue como un enfermo que se resiste a morir, con su salud de loco perdió el apellido “Marka” y adquirió otra identidad, de irrecusable pasquín, en las manos de Sendero Luminoso y en plena guerra terrorista. No sé cuándo murió, pues aquello ya no era el periódico que había albergado al Cuy y al que yo había renunciado antes de que perdiera la razón social.

El Cuy estuvo más de dos años sin aparecer en ningún periódico. Bastante tiempo tuve para valorar los tiempos idos. Es necesario decirlo porque hace algunas semanas, cuando escribí sobre la crisis de “El Diario de Marka” y la Izquierda Unida, algunas personas que recelan de la izquierda se entusiasmaron para denostarla. Ese diario me dio lo que  ningún otro y no he olvidado qué quería hacer yo y cuánto pude hacerlo allí. Por ejemplo, tener un suplemento de historietas para los niños, al ver que ellos eran un público que estaba esperando al Cuy. Duró seis meses y me explicaron que por las dificultades económicas que vivía el periódico ya no podía seguir. Eso había estado muy bien, pero la nueva situación ya era otra y yo no podía darme a la nostalgia.

En 1985 viví una crisis profunda. Para no quebrarme respondí trabajando mucho y ese año publiqué el primer capítulo de “Túpac Amaru”, mi historieta inconclusa, con mucha plumilla, estudios, viajes al interior del país.  Quería publicar al Cuy, pero ¿dónde? La sociedad se tensaba más conforme avanzaban los años 80, la izquierda iba perdiendo los espacios conquistados en la prensa, aunque respondiendo con nuevas empresas, si no con un diario al menos con nuevas revistas.

4 comentarios

Archivado bajo El Diario del Cuy

4 Respuestas a “Fin de la segunda etapa

  1. Orlando

    Hoy el cuy no tira?

  2. Orlando, hoy el Cuy se abstiene (y lo veo más triste…)

  3. La Necia

    hum… y para levantar a ese cuycito, nada como un buen cafecito mananero: creo que se te chispoteo la fecha que indicaste en la duracion del cuy en el observador, papay

    en 1284 los antecesores del cuy ya retozaban por estas tierras, pero el cuy, cuy, no estaba ni en los planes de sus tatarabuelos (ni siquiera el juan)

    fuerza ahi, juancito!

  4. Gracias, Necia, fue un lapsus en la digitación y que pude corregir hace un instante. También llegué a corregirlo en la Fan Page llamada “oficial”, pero en la más vista, aquella que ya no me permite aceptar nuevas solicitudes de amistad porque pasé los 5,000, quedó el error en el texto y solo pude dejar constancia de la errata en los comentarios (el sistema no permite editar el texto original y si lo borro se desaparecen los comentarios de otras personas, no hay derecho)

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