El formato de tira cómica demanda un trato más breve, pero yo traía el ritmo de las secuencias de 6 viñetas. Con cierto esfuerzo, apenas lograba reducir la historia a 5 viñetas. La tira me dio la oportunidad de recurrir a los planos más cercanos, para atender mejor a la expresión de los personajes.
Tras la breve aparición de la rata fascista, volví a los protagonistas fundacionales: El Cuy y Humberto. Esta vez traté sobre el trabajo de Humberto: Era periodista, probablemente de opinión o un cronista ocasional, no era un redactor de planta, su status era el de colaborador, alguien que trabaja desde fuera del diario. Para la fantasía del Cuy, aquello era suficiente estímulo. Yo había visto que no pocas personas, al enterarse que alguien tiene acceso a un medio de comunicación, fantaseaban con la posibilidad de aparecer en ese medio. De paso afloró el asunto de la identidad en el Cuy, un peatón más en el mundo, pero encima cuy, peruano, latinoamericano.
“El Diario de Marka”, 21.5.1980
“El Diario de Marka”, 23.5.1980
“El Diario de Marka”, 24.5.1980
“El Diario de Marka”, 26.5.1980
“El Diario de Marka”, 27.5.1980
“El Diario de Marka”, 28.5.1980
“El Diario de Marka”, 29.5.1980
“El Diario de Marka”, 30.5.1980
Desde el tema social, la tira del Cuy se acercó más a los asuntos políticos, siempre desde la autonomía de su propio mundo, no a la manera de los caricaturistas. Era conciente que estaba actuando en un espacio nuevo en el periodismo peruano. Hasta ese momento, las caricaturas en los diarios de derecha presentaban a los izquierdistas como desaliñados, enojados, peligrosos, y algunos recurrían al tópico burdo del oso con la hoz y el martillo. La iconografía frecuente en los impresos y murales de la izquierda eran los obreros fuertes y musculosos, dramáticos en su expresión de lucha, con los puños en alto y las banderas rojas flameando al viento. Sus modelos procedían de los afiches de los comunistas soviéticos o chinos, a los que, para dar un toque nacional, se agregaba un chullo o alguna otra prenda campesina. La estética social realista se unía en ocasiones con rezagos del movimiento indigenista de medio siglo atrás. El Cuy, un simple mono de tira cómica, asomaba las narices inspirado en los izquierdistas que yo iba conociendo, gente de carne y hueso, con sus esperanzas y contradicciones, ideales nobles y flaquezas.
Tal era lo que quería esta tira cómica. Ahora veo que también llevaba su propio estereotipo, puedo ver mejor el encuadre en que se movía, el de sus ideas y valores, y el del periódico donde se publicaba, “El Diario de Marka”, y el marco mayor del movimiento popular en los primeros años 80. La articulación entre aquella época y las que siguieron es algo que nos corresponde hacer ahora, y que es necesario para entender nuestros procesos personales y como sociedad. Es algo a lo que también esta sencilla historieta puede aportar con algunos de sus personajes y situaciones.











23 comentarios
Diciembre 2, 2008 a las 1:42 am
Este es el Cuy que yo empece a leer… que tiempos!!
Me acuerdo que junto al Cuy tambien salia una tira llamada el 4to Reich……
Diciembre 2, 2008 a las 1:38 pm
Yo tengo 21 años y nunca leí el cuy, solo sabia de Acevedo por los dibujos que hacia sobre los derechos del niño y el adolescentes, o lo mas reciente del Love Story, pero ahora que estoy conociendo al Cuy me parece una excelente tira cómica.
Diciembre 3, 2008 a las 8:02 pm
“El 4to. Reich” era (es) una historieta de Pepe Palomo, el gran dibujante humorístico chileno (de pura cepa) y mexicano (porque vive en el D. F. desde el golpe de Pinochet).
Gustavo, bienvenido. Como ves, aquí se junta gente muy buena. Estás en tu casa.
Diciembre 3, 2008 a las 8:55 pm
Esta secuencia es genial. Si pensamos en Rómulo León Alegría y en la elección de Obama, las tiras parecen hechas hace muy poco.
Diciembre 4, 2008 a las 5:28 pm
es que hay cosas que no cambian y las diferencias problemas y opresiones son las mismas de hace años.
Diciembre 7, 2008 a las 6:38 pm
Que excelente, el cuy a vuelto. Yo conoci al cuy cuando se publicaba en el suplemento NO de la revista SI (durante el primer gobierno de Garcia). Siempre leia su tira junto con el de la Arana NO (donde salia robin, el jefe torito y toda la mancha).
Diciembre 8, 2008 a las 3:18 pm
Este humor no lo conocía… de verás es grato encontrar a este personaje…
Por qué descontinuó al kuraka?
Diciembre 9, 2008 a las 1:10 pm
Cuando ingresé a San Marcos, a fines del 81, todo el mundo seguía las aventuras del Cuy que publicaba “El diario de Marka”. Las leíamos con delectación, recortábamos las tiras, las copiábamos, delirábamos discutiendo cuál era la línea ideológica o la posición política del Cuy sobre tal o cual tema. El Cuy, Humberto (¿y la pericota?) eran tan populares que hasta hacíamos afiches y volantes con sus siluetas. El 87, trabajando en la revista “Sí”, conocí a Juan Acevedo y a la patota del suplemento “¡No!” Nos volvimos a encontrar en “El Mundo” entre el 95 y 96. Creo que no nos vemos desde entonces, pero he seguido sus historietas y sobre todo la genial “Love Story”. Larga vida para el entrañable Cuy y abrazo para mi amigo Juan.
Diciembre 14, 2008 a las 10:51 am
Saludos de a Juan Acevedo, desde NY, el Cuy fue el personaje favorito de mi familia, lo leiamos todos los dias en el diario, era tan peruanisimo, tan nosotros mismos. Gracias por devolvernoslo por el internet. Larga vida al Cuy!!!
Diciembre 14, 2008 a las 8:13 pm
Juan:
En 1989 pasaste por mi casa en Cusco. Mi hija de 6 años dormía. Le dejaste al Cuy de recuerdo en un papel que todavía guarda.
Desde entonces busco alguna reedición de El Cuy sin encontrarla…Hasta hoy. Ahora lo podrán conocer todos mis nietos.
Larga vida!!
Diciembre 15, 2008 a las 12:46 am
Juan Acevedo, eres un genio.
Diciembre 15, 2008 a las 2:08 am
encontrar al Cuy en la red ha sido emotivo… como se moderniza eh!
…Crecí con el Cuy y con los últimos años de la izquierda y la marca que -junto con piolita y luchín gonzales- dejaron en la persona que soy, es imposible de explicar
Mis papás me leían al cuy, recortaban las tiras del diario y mi tía tenia un muñeco de tela que era el cuy con un chalequito de manta…aún existen esos cuyes?
que maravilla Juan! nos regresas la magia de seguir creyendo que algo podemos cambiar!
Diciembre 15, 2008 a las 7:10 pm
Hola Juan
Recien me animo a escribir, y tras leer los comentarios veo que no fuí el único que quedó impactado por el cuy (lo dibujaba en las camisas de mis amigos en 5to. cuando eramos promoción, po eso me pusieron de chapa el nombre de tu personaje) ya que tocaba temas que los otros dibujos no lo hacían (ideología, política,existencialismo,machismo, nacionalismo, etc.etc) y que además se articulaba con los acontecimientos del día a día, eso creaba una atmosfera de cercania y hasta de “realidad”.
Tuve la suerte de leerlo diariamente, ya que un tio mio compraba el Diario y eera lo primero que leiamos.
Ahora las nuevas generaciones tendran acceso a este ya célebre y celebrado personaje.
Diciembre 17, 2008 a las 2:27 pm
Juan:
¿Por qué no viaja el cuy?
Así como hizo un “viaje histórico” con Humberto, no sería chévere encontrarnos con el cuy en Arequipa, en Cusco, en Cajamarca, en Pucallpa?
Imagino encuentros sensacionales.
Abrazo,
Diciembre 19, 2008 a las 6:05 am
Estimado Juan:
El cuy y los mitines de Barrantes son recuerdos imborrables de mi infancia. Me acuerdo que mis papas compraban el diario Marka y me leian el Cuy y después tuve el Hola Cuy y una historieta en la cual Humberto y el Cuy viajaban a la Lima antigua.
Un placer encontrarlos en la red, saludos desde Stuttgart
Diciembre 19, 2008 a las 10:55 am
En los ochentas io siempre delire kon la idea de ke al Cuy le vacilaba Leusemia. Es mas, alguna vez idee alguna kamiseta juntando el logo de la banda e imponiendole un penacho al amigo Cuy. Ahora me pregunto, ¿ke dira de la kumbia? ¿atrakaria kon Bareto? I en el folk, ¿se templaria de Damaris?¿eskucharia a Amapolita de Arahuay? ¿Wendy Sulca? En fin, un gran amigo a lo largo de la vida El Cuy.
Diciembre 26, 2008 a las 12:08 pm
Hey Juan
Feliz Navidad
Ha pasado mucho tiempo desde que empecé a leer casi diría coleccionar las tiras cómicas que trabajabas ya sea en El Diario, En La Calle, en Monos. Recién el 24-12-08 leyendo a Nelson en su columna en La Rep me enteré de este sitio. Estoy saliendo de padecer el dengue y lo primero que hago es ver este sitio que me trae recuerdo de una bella epoca, de mayor fe y esperanza. Saludos
Que nunca más se vaya el cuy.
Un abrazo y gracias por tu entrega
Ricardo
Enero 18, 2009 a las 1:05 am
Este es el Cuy que conocí… ! Y disculpe la sinceridad, Sr. Acevedo, pero este cuy si da risa. Tal vez sería conveniente retomar ese formato…no?
Mayo 2, 2009 a las 10:41 pm
Estimado Juan:
Me aúno a todos aquellos que piden el retorno del cuy a las grandes canchas. Es un punto de vista necesario para ser compartido en nuestra realidad 30 años despues de su nacimiento.
Saludos
Julio 6, 2009 a las 1:09 am
Qué recuerdos.. si bien tengo 25 años y no viví la época en la que se publicaba esta tira cómica, mi papá tenía un compendio de absolutamente toda la tira cómica del Cuy, desde sus inicios con Humberto humano hasta el final cuando el Cuy triunfa ante la TIRAnía militar. Lo leí todo cuando apenas era un niño, calculo que de unos 8 o 9 años, y aunque no entendía casi nada de la política de esa época o de algunas temáticas sociales, me encantaba leer al Cuy. Lamentablemente en ese tiempo no supe valorar el tesoro que tenía en manos y terminé haciendo trizas el compendio (no porque no me gustara, todo lo contrario, me gustaba tanto que con el uso se terminó deteriorando). Ahora no sabe cómo me encantaría poder volver a darle una leida al cuy ahora que ya tengo más conocimientos de la época y puedo entender mejor todo.
No sé si recuerde a mi padre, Andrés Vizcarra, pero él siempre me decía que lo conocía y que fue usted mismo quien le regaló ese compendio, y ahora que tengo la oportunidad de tener un contacto con usted quiero decirle MUCHAS GRACIAS por haber contribuido con una etapa muy importante de mi infancia. Ahora vivo en Santiago de Chile y el encontrar este blog y poder volver a apreciar fragmentos (de los cuales casi todos recuerdo completamente) de mi historieta favorita de infancia significó una serie de sentimientos verdaderamente indescriptibles. Por todo esto MUCHÍSIMAS GRACIAS… Maestro.
Julio 7, 2009 a las 9:51 pm
Hola Gabriel. De tu papá me acuerdo del nombre, pero la cara… ya, ¿es el músico Vizcarra, que era alto y gordo y vestía de casaca negra, y dirigió la Escuela Regional de Música de Arequipa? Hazme acordar más, por favor. Bueno, pero ahora eres tú el que escribe y eso me parece formidable. Qué buena onda la de tus recuerdos, gracias. Para los últimos meses de este año planeo editar una antología del Cuy, entonces podrás saber por el blog cómo conseguirla, o te das un salto para veranear en Lima y de aquí te llevas tu Cuy a Santiago.
Julio 10, 2009 a las 10:43 pm
Sí!! ese mismo! me alegra que se acuerde de él. Y me alegra muchísimo también que haga una antología del Cuy! la esperaré con muchas ansias. En vacaciones iré a Lima y no pienso volver a Santiago sin mi antología que seguramente me la leeré entera en el camino de regreso a Santiago, si no es que me termino de leerla antes, aunque no me molestaría darle una segunda leida, jeje.
Muchísimas gracias por responder, maestro. Reciba un afectuoso saludo de parte de mi papá y también de mi parte, y felicitaciones por el excelente trabajo que continua haciendo hasta hoy.
Septiembre 8, 2009 a las 8:01 pm
Este cuy debería ser presidente del Perú. Mi papá me lo dibujaba cuando era chibolo pero yo no sabia quién era. Ahora que tengo 22 años soy incha del cuy. Larga vida al cuy y a Juan =).