
Hablando de colores, Carmen tiene que ver con el rojo, viene de carmesí o carmelo. Ahora me disculpan que no abunde sobre el particular, sólo recuerdo lo del Monte Carmelo, que lo era por su coloración rojiza.
La Virgen del Carmen es la patrona de Lima, me enteré recién, por radio, cuando el jueves se armó una bronca entre los devotos de la Virgen y los ediles que habían dispuesto que no saliera la procesión. Si serán…



11 comentarios
Julio 18, 2009 a las 11:18 am
Y asi debe ser. Esas procesiones de seres ilogicos y fantasiosos deben desaparecer.
Solo ocasionan caos, suciedad y el pais sigue creyendo en parásitos como la Iglesia Catolica.
Julio 18, 2009 a las 2:39 pm
Hola Juan,
¿todavía me quieres?
Pd. han jalado a Mateo en un huevo de cursos por la chambita de animación; corazón de poeta mi hijo, ¿a que sí?
Julio 18, 2009 a las 10:45 pm
El pretexto perfecto para esconder las bases reales de la violencia…La desigualdad (económica y de tierra) ha sido la religión.
Vemos guerras religiosas, y violencia religiosa por todos lados…pero la triste realidad solo se menciona a medias.
Cuando seremos más sinceros y dejamos a Diosito y los demás señores barbudos arriba tranquilos y aceptamos que somos nosotros los únicos responsables de nuestros actos.
Que difícil para el ser humano estar solo sin sus Dioses que los acompañen y los perdonen.
Pesada cruz cargar tú solito tus acciones negativas y positivas.
Ya es hora de asumir nuestras responsabilidades.
Julio 19, 2009 a las 9:58 am
yo fui a celebrar a la mamacha carmen a paucartambo, uf, el 94 0 95, prometi volver y hasta ahora… las danzas, los diablos en los techos, los colores, la comida, una belleza… pero el pueblo quedo hecho letrina publica, y nunca dejo de molestarme tanto machismo y violencia hecho arte… osea que ni modernismo ni tradicionalismo, pero todo lo contrario (?!)
Julio 19, 2009 a las 3:02 pm
Buen día
Iba yo en combi. El bus ensayaba una “ruta alterna” debido a los continuos desvios originados por la inacabable tarea del municipio de Lima…una señora, ya de edad, sentada a mi lado, de seguro moletas por el retrazo, dijo: “Mejor de una vez, que rompan todas las pistas, todas las calles y todas las veredas y que se joda todo y que nadie pueda pasar”.
Que estres el de la ciudad. Siento que agrede a sus habitantes.
Me entero esto de limitar la procesión de la Virgen del Carmen, por lo que expresan las viñetas. Y se alza la bandera de la modernidad.
Leo los comentarios y nuevamente, la intolerancia, ahora hacia la Fe. Se ensaya una crítica revestida de mirada del mañana y de progreso, de modernismo, de lógica.
Las viñetas apuntan a la insensibilidad de una administración municipal, que argumenta que una procesión trastocará la tranquilidad de las calles limeñas…con respeto digo que los comentaristas se van por las ramas y enfilan contra una Fe.
Acaso no causa desconcierto y malestar, cuando uno camina por el centro de Lima y encontramos que está enrejada en calles y veredas, como si fuéramos una ciudad sitiada. Y cuando estas rejas se retiran, quedan arrumadas sobre las mismas veredas donde los transeuntes tienen que pasar y se ven obligados a pisar la calzada exponiendo su vida.
Me desvío del tema…perdón…total, nadie me llamó para defender la Fe…ella se defiende sola.
Terminaré con estas frases del salmista: “La Justicia irá delante de El y la paz, marchará tras sus pisadas”.
Saludos
Carlos el baterillero
Julio 19, 2009 a las 5:04 pm
Sigue siendo un Dios humanizado por la parásita Iglesia Católica, estupidizando más a las masas.
Julio 19, 2009 a las 6:16 pm
Hola a todos. He estado en días de trabajo fuerte, pero ya hice mi parte y ahora le toca a Benjamín Corzo, el editor, seguir los cuidados en la imprenta hasta que el nuevo libro tenga lugar y podamos presentarlo el próximo sábado en la Feria del Libro. Ya les contaré más de esto.
Debo respuesta a muchos correos. No podrá ser hoy, pero al menos las de esta tira.
Gala, claro que te quiero, desde chiquita. Lo que me dices de Mateo, ¿es verdad? ¿Y antes no lo habían jalado nunca? Tu hijo es inteligente y ha hecho la chamba con su papá, o sea que más en orden no podía estar. Ahora, el cortometraje ha quedado excelente. Cuando lo aprueben en Ginebra, pediré permiso para difundirlo también por aquí.
Juan Luis, de acuerdo, la gente se acostumbra a evadir sus responsabilidades atribuyendo cuanto ocurre a la voluntad divina. Otras personas le echan la culpa a su papá o a su mamá, o a tal profesor o a equis. Puede funcionar un tiempo, pero eso de no asumir su propio destino parece un tanto inmaduro, ¿no? Desde niño me gustó ese dicho: “A partir de los 30 años, cada uno es responsable de su cara”.
José Carlos, qué suerte tuviste. De esas fiestas en Paucartambo sólo he visto fotos, espectacular, fascinante. Ahora, eso de los meados, ojalá pudieran darle una solución, las autoridades o la población, hacer baños públicos, alquilarlos, montar campañas educativas, qué se yo. Recuerdo ahora una anécdota del poeta Quevedo, en el siglo XVI. Él solía mear, como mucha gente, en el portón lateral de una iglesia, y el cura de esa iglesia, harto de tal costumbre, puso una cruz y un letrero: “Donde hay una cruz, no se mea”. Algunos se fueron con la suya a otra parte, pero Quevedo, luego de hacer pis, puso otro letrero: “Donde se mea, no se ponen cruces”.
Carlos, no me parece que te desvíes del tema para nada. Están en el centro de nuestra atención la tolerancia, la intolerancia, la verdad y la trampa, el juicio sereno o la grita adolescente. La fe se defiende sola, dices, y es cierto. Sobre la prohibición a que la procesión de la Virgen del Carmen hiciese su recorrido, seguí la noticia por RPP, y me quedé en que la procesión desobedeció la directiva municipal y se montaba una mesa de diálogo para ver qué solución le daban. El asunto es que, como van las obras de lentas, algunos piensan que quizás esto es un anticipo de lo que podría pasar en octubre con el Señor de los Milagros. Podemos conversar sobre la modernidad y las tradiciones, pero, independientemente de esos temas, el retraso que llevan las obras municipales es de una desconsideración brutal hacia los ciudadanos. Por ejemplo, que se abra una pista, y luego pasen los meses sin que se haga nada (como en la importantísima Av. Alfonso Ugarte), no tiene que ver con ninguna procesión, ni con la modernidad, sino con la negligencia de ciertas autoridades y la pasividad de una ciudadanía que parece soportar todo.
Diego, sin duda hay muchos parásitos en la Iglesia Católica, pero allí no sólo hay parásitos, sino también otros tipos de gente: Trabajadores, burocratizados, creativos, etc. Además no sólo hay parásitos en esa iglesia sino en otras instituciones, por ejemplo del Estado. El tema de los parásitos, esas personas que viven a costa de otros, es muy interesante, los hay de muchos tipos, aún entre los animales. Si alguna vez nos toca hacer de parásitos, por algo será y procuremos luego ser recíprocos con quien nos da una mano.
Agosto 6, 2009 a las 10:38 pm
Resulta extraño que Somos, en la última página de la edición Nº 1181, publicite a “artistas” (así, entre comillas) como Juan Acevedo. Este buen señor, que ya dejó atrás hace varios lustros la adolescencia, sigue jugando al rebelde contestatario de la juventud. Ahora ha reeditado una trasnochada nueva edición de su libro de hace más de treinta años. Parece que cree que aún lucha contra el fantasma de la dictadura militar, en su primera y segunda fase. Probablemente siga dibujando el mismo monigote sin gracia llamado Cuy, que más parece su autorretrato. Lo mejor que podría hacer, es procurarse un trabajo digno, que le permita ganarse el cotidiano sustento como un ciudadano decente. A no ser que cuente con un o una mecenas que le permita agenciarse el pan de cada día ad honorem mientras juega al muchachito revientapetardos.
Atentamente.
Ing. Oscar Fernández Cruz
DNI 07836161
Registro CIP 49326
Agosto 6, 2009 a las 11:10 pm
Óscar, qué lindo comentario. ¿Puedo llamarte Óscar o prefieres que te diga “Ingeniero Fernández”? Me alegra que existan lectores como tú, significa que sigue presente esa mentalidad que combato y que en este caso acusa recibo. Gracias de verdad. Para otra vez no necesitas poner todos tus documentos, hombre, aquí la comunicación es en confianza.
Agosto 7, 2009 a las 9:46 am
Bueno habría que preguntarle al susodicho ingeniero,qué michi ha hecho él por la vida. Una opinión sobre algo puede ser buena o mala,y es respetable,porque vivimos en una sociedad y es la manera cómo cada uno ve las cosas.Pero descalificar a alguién porque nos genera una antipatía personal es muestra de una mentalidad mezquina e incapaz de ver nada que no sea su ombligo.Podrá ser muy ingeniero pero eso no significa que se haya cultivado interiormente,y si de el trabajito de escribirlo acá,será porque en el fondo algo dentro de él se debe haber conmovido con el monigote que el llama el cuy,entonces el arte ya habrá cumplido con por lo menos hacerle ver que el mundo es más amplio que la punta de su nariz.Por siaca mi dni es 07253750.
Agosto 7, 2009 a las 3:52 pm
Un ejemplo más de aquellos que han cultivado el “yo” hasta niveles estratosféricos: ¿no se puede tener una opinón propia? ¿acaso no vivimos en un país donde “avanzamos” mientras tenemos problemas como el Baguazo, los muertos por el friaje, los abandonados del terremoto del 2007, la contaminación de la Oroya, el rebrote de Sendero?
Hombre, si me parece que por ingeniero eres un ignorante, un pobre iletrado que más allá de tus números y tus cálculos, de leer tu Somos del sábado, y de ganar tu dinero no pasas, a la miercoles lo demás. ¿Tu eres de los que creen que el “Perú Avanza”?
El arte, por otro lado, se que no le puede gustar a todos, pero me parece que el reconocimiento y cariño que se ha ganado a través de los años el Sr. Acevedo es más que merecido: pensar en un mundo mejor, más igual y fraterno no está prohibido, Sr. Ingeniero.
Te lo dice un abogado, pero, antes que nada, un ser humano que piensa que no hay peor ciego que el que no quiere ver, ni hombre más prescindible que aquel que se ha enroscado a un sistema como una tuerca.